Bryan Kest's Power Yoga
  


Una rutina de ejercicio basada puramente en estética física sólo alimenta al ego, y no al espíritu. Al reforzar el ego, uno queda más vulnerable, más susceptible a los eventos diarios que están fuera de control. Si sólo se alimenta al ego, se ignora lo que realmente se necesita para crear lo que el ego desea. Consecuentemente, uno termina trabajando en contra de si mismo y en contra de la meta de mantenernos saludables, pues en realidad se crea es más desequilibrio.

Power Yoga tiene el objetivo de producir los niveles más altos de energía, vitalidad y libertad. La única forma de logralo es practicando a favor, y no en contra. Al practicar con sensibilidad, se crea un ambiente curativo que honra a cada individuo, y un entorno que respeta los límites y que funciona a un nivel interno. De esta forma, creamos una atmósfera que conduce a una expansión natural y al crecimiento. ¡No nos interesa sobrepasar tus límites ni lavarte el cerebro haciéndote creer que es eso lo necesitas para ser feliz!

La realida es que todos somos diferentes: de caras, de forma, de tamaños, de personalidades, etc. Nadie puede, ni debe, tener el mismo cuerpo que el otro. Nuestras experiencias de vida y disposición genética nos hacen diferentes. La Buena salud y la vitalidad nacen cuando dejamos de compararnos y competir con otros, y escuchamos la voz interna que nos dice lo que necesitamos. No necesitamos tener "el mejor cuerpo", necesitamos tener nuestro cuerpo. Al ignorar a la mente controladora, finalmente podemos escuchar a la sabiduría interna en espera de ser escuchada.

El triste estado de este planeta es un ejemplo claro de cómo hemos dejado de escuchar. Nuestro ego e intelecto han aumentado tanto que nos hemos enamorado de nosotros mismos y nuestras capacidades. Nuestras grandes sociedades, con todas sus ciudades y avances tecnológicos son monumentos a la destreza, aparentemente invencible, de nuestro intelecto. Pero al ignorar nuestras demás facultades para favorecer al intelecto, nos alejamos de nuestro balance natural. De ahí el estado de nuestra gente y del planeta.

Imagínate una red con todas sus partes interconectadas y compartiendo su carga. Lo que nos pasa es que todo el peso en la red ha sido colocado en un sólo punto: en el intelecto. Y no podemos sobrevivir a base de puro intelecto. La red que nos sostiene, como humanidad y como planeta ¡Se esta rompiendo! La causa es el intelecto regulado por el ego, lo cual crea un nivel aterrorizante de auto-indulgencia. Una auto-indulgencia sin límites en la cual se renuncia a todo lo demás. Y éste es el planeta tierra, al estilo del siglo XXI (21).

Para sanar nuestro planeta, necesitamos sanar nosotros mismos porque nosotros somos la fuente de desequilibrio. Necesitamos guardar silencio, dejar de pensar, dejar de controlar, y comenzar a escuchar. Nuestros cuerpos son el mundo natural, aunque vivamos en un ambiente anti-natural. Si guardamos silencio y escuchamos lo que nuestro cuerpo necesita (en vez de decidirlo) entonces podremos alimentarnos natural y apropiadamente, y conectar con más armonía con el mundo natural. Todas nuestras actividades y empresas resonaran con esta armonía y nosotros, al igual que nuestro planeta, comenzaremos a sanar. Nuestras acciones no serán gobernadas por el ego o el intelecto; serán guidadas por una sabiduría interna más profunda. Entonces podremos usar el intelecto con la función que le corresponde: para ayudarnos a darle forma a la sabiduría que se presenta.

Esto nos devuelve al punto de partida, la yoga. Originalmente, la Yoga fue creada para facilitar la tranquilidad y poder emancipar la sabiduría. Algunos todavía la utilizan con este propósito. Más allá de esto, la Yoga es una herramienta o sistema creado para facilitar el balance. Para facilitar el balance, es necesario exponer los desequilibrios y erradicarlos. Esto puede ser una tarea posible pero desafiante, y es entonces cuando la gente comienza a desertar.

Desafortunadamente, mucha gente parece no desear cumplir con el esfuerzo necesario para crear armonía. Cuando tiras algo al piso, lo limpias ¿verdad? Escoges no vivir con el desastre. Bueno, esa es la intención única de la Yoga: despertar la consciencia ante el desastre y dirigirte en el proceso de limpieza.

Desde el primer paso en yoga, comienzas a sentirte mejor simplemente porque tu casa está más limpia y hay menos desastre. El movimiento hacia la armonía comienza de inmediato. No es necesario tener fé ciega de que algún día el camino de la Yoga te iluminará. La primera clase nos ayuda a callar a la mente y a experimentar la paz consecuente. Esta misma primera clase nos ayuda a relajar nuestra tension, lo cual nos hace sentir cierta ligeresa, balance y conexión. Así comenzamos a restaurar la red.

Mientras que practiquemos yoga escuchando cuidadosamente lo que el cuerpo necesita y alejándonos de las ideas establecidas de lo que nuestro ego desea para el cuerpo, nuestra experiencia incial puede ser totalmente satisfactoria.

La parte más difícil de la práctica de yoga puede ser honrar a nuestro cuerpo y lo que necesita en el presente. Con frecuencia volvemos a nuestros viejos hábitos orientados al cumplimiento de una meta, a la auto-critica y a reactividad, los cuales son la raíz de nuestro desequilibrio, de la falta de armonía, de la miseria, y de otros estados.

La orientación al cumplimiento de las metas, la cual a veces se expresa asi: "Seré feliz cuando... ", te aleja del aquí y del ahora. Buscar la felicidad fuera de ti mismo no funciona. Si no eres feliz ahora, no serás feliz nunca no importa en donde estés. ¿Por qué? Porque la felicidad, o la satisfacción, debe nacer dentro de ti. ¡Y la satisfacción nace de la aceptación del presente! Siempre habrá otro lugar a dónde ir, así que no existe lo de "llegar a la meta". En relación a tu potencial de ser feliz, "Ya estás en la meta".

La auto-crítica provoca sentimientos de incomodidad, inseguridad, despreciabilidad, y baja auto-estima, al igual que provoca la crítica a otros, lo cual nos mantiene en una batalla constante.

La reactividad crea tensión. La incomodidad es parte de la vida. Siempre suceden eventos indeseados, y lo que deseamos no se materializa. Nuestras zonas de comodidad se aplastan. Nadie, sin importar lo rico o poderoso que sea, puede escapar a la incomodidad. Pero dentro de nuestra incomodidad, de hecho tenemos una opción: Aceptarla o no. Aceptar la incomodidad es una pasividad intencional. El no aceptarla es resistirse.

Pero nadie puede resistirse a la verdad, entonces la resistencia provoca la falta de armonía. La resistencia se manifiesta como reactividad, y estas reacciones crean nudos internos. Estos nudos se almacenan en el cuerpo. Entre más reaccionamos inconscientemente, más nudos se acumulan en el cuerpo; despacio pero seguro vamos formando paredes o barreras que nos desconectan de nosotros mismos.

Afortunadamente, nuestra clase de yoga ayuda a crear la salud física óptima al revivir y vigorizar nuestro cuerpo entero, combatiendo la inmovilidad, reforzando los lazos débiles, y deshaciendo los nudos. También proveé a la mente con energía y proporciona un entorno seguro y controlado para poder enfocarnos en toda la negatividad que queda expuesta. ¡Y esta es la clave!

Debido a que el cuerpo es una manifestación directa de la mente, al sanar nuestra mente, nuestros cuerpos la siguen naturalmente. También, nuestros cuerpos están sujetos a las leyes naturales. Eventualmente se secarán y desaparecerán porque toda materia esta en un estado de fluidez. Aún así parece que nuestra mente no obedece ninguna ley. Hasta donde sabemos, nuestra mente no tiene límite. Entonces tiene sentido que utilizando las posturas de yoga podamos reforzar los aspectos ilimitados de nosotros mismos, ¡Nuestra mente! Esto nos provoca una sensación nueva de conexión, balance y satisfación.

No encontré esta información en un libro. Nació de la práctica de Yoga. Todos tenemos fuentes profundas de entendimiento y creatividad que esperan florecer de las fuertes raíces del Yoga.

Namaste,

Bryan


Para comprar nuestros productos, presiona en "Store".

Gracias por tu visita!

Inicio de Página Cerrar